
Publicamos hoy otro relato del reciente congreso de la Academia Internacional de la Cerámica, celebrado en Jingdezhen (China). En esta ocasión es el ceramista Fernando Garcés, que este año ha sido confirmado como miembro de la IAC, quien nos cuenta su experiencia personal
Regreso a Jingdezhen
Fernando Garcés
Miembro de la AIC
Después de doce años regreso a Jingdezhen para ser presentado oficialmente como miembro de la Academia Internacional de Cerámica. Hay lugares que marcan un antes y un después, y este viaje se ha convertido en uno de los momentos más significativos de mi trayectoria profesional.
Aquella primera visita en 2014 me introdujo en los vibrantes talleres y tiendas del barrio de Fanjiaying, llenos de piezas que parecían salidas de una reciente excavación, lugares donde los alfareros inundaban las calles con su trabajo, barrios de los que salían impresionantes placas de porcelana impoluta, y otros en los que se decoraban piezas al más puro estilo tradicional. Piezas de todos los tamaños, crudas, cocidas, decoradas y sin decorar se movían, subidas en cualquier medio de transporte por las calles y avenidas hacia los hornos, para ser cocidas y devueltas a sus respectivos talleres. Una ciudad en la que la cerámica lo inundaba todo.
Aquellos recuerdos, poco tienen que ver con el actual Jingdezhen, donde se ha celebrado el 52º Congreso de la Academia Internacional de Cerámica, y donde se han presentado oficialmente a los nuevos miembros, entre los que me encuentro.
Bajo el lema de “Inheritance and Innovation” ha sido un punto de encuentro mundial donde compartir conocimiento, inspiración y amistad con algunos de los más destacados ceramistas y profesionales de la cerámica llegados de los cinco continentes. La Academia Internacional de Cerámica no es únicamente una institución de prestigio, es, sobre todo, una comunidad internacional de conocimiento que une artistas, investigadores, conservadores, diseñadores, arquitectos, museos, galeristas, etc., en torno a la cerámica.
Presentaciones, ponencias, encuentros, visitas a exposiciones y lugares emblemáticos en los alrededores de la ciudad han sido algunas de las actividades que se han llevado a cabo en el congreso, que pese al calor y la humedad propios del monzón han resultado super enriquecedoras.
Son muchas las instituciones implicadas y comprometidas con la organización del congreso y con la promoción, creación y difusión de la cerámica, muestra del interés y la repercusión que ésta tiene a nivel internacional. Lo que reafirma el extraordinario valor de la cerámica como lenguaje universal capaz de unir culturas, tradiciones y miradas contemporáneas.
Mi incorporación a la Academia no solo es un reconocimiento a mi trayectoria profesional, lo considero una nueva responsabilidad para continuar trabajando, defendiendo la cerámica de calidad, los valores de la Academia y de la UNESCO, de la que forma parte. Por mi experiencia docente considero imprescindibles las relaciones e intercambios con otras Escuelas, organismos y profesionales, dedicados a la formación de futuros ceramistas. La Academia supone una ocasión excepcional para compartir y valorar las necesidades y retos que tienen las enseñanzas artísticas profesionales en cerámica.
Además de mi participación en el congreso, mi obra ha sido seleccionada para mostrarse en dos de las exposiciones más relevantes organizadas por la Academia con motivo del Congreso: Future Visión e Inheritance and Innovation, que se han celebrado en el Taoxichuan Art Museum de Jingdezhen. Tras la exposición, las obras se incorporarán a la colección permanente del Museo.
Las exposiciones funcionan como un retrato de la cerámica mundial actual, y exponer junto a autores con lenguajes tan diversos permite comprobar que la cerámica vive un momento extraordinariamente abierto. Tradición, investigación, diseño, arte conceptual y nuevas tecnologías conviven hoy con absoluta naturalidad.
La revitalización de la zona industrial de Taoxichuan y la creación del Taoxichuan Ceramic Art Avenue, en la que se reúnen cientos de talleres, mercados, tiendas, museos, centros de residencias artísticas internacionales, auditorio, biblioteca, hoteles etc., ha transformado la ciudad y la forma de relacionarse con el mundo. Jingdezhen ha dejado de ser únicamente un lugar donde se fabrica porcelana para convertirse en un gran ecosistema internacional dedicado a la creación, la investigación y la difusión de la cerámica.
Además de las actividades propias del congreso, he visitado otras ciudades emblemáticas como Longquan o Dehua, y sus antiguos y nuevos hornos, de los que continúan saliendo celadones y porcelanas que siguen cautivando. Ciudades que al igual que Jingdezhen se han abierto al mundo ofreciendo posibilidades de investigación e intercambio como herramienta de actualización técnica y artística.
Una experiencia inolvidable que espero repetir en Calcuta (India), en 2028

Se prohíbe el uso de texto y las imágenes de este artículo, que se publican en Infoceramica exclusivamente para la promoción de este evento, queda prohibida su reproducción sin permiso expreso. Infoceramica agradece a la AIC/IAC por la ayuda para la realización de este reportaje y especialmente a Fernando Garcés.



