Terracotta Biennal - La Bisbal d'Emporda 2020

Fira del Fang de Marratxí

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Fira del Fang de Marratxi (Mallorca)

Desde el pasado sábado 8 hasta el domingo 16 de marzo se ha celebrado la trigésima edición de la Fira del Fang de Marratxí en el parque adyacente a la iglesia de Sant Marçal donde han compartido espacio alfareros y ceramistas, tanto locales como de otras partes de España. Este año ha tenido un carácter especial debido a los treinta años de historia de la feria.

La feria se inauguró el pasado sábado 8 de marzo de la mejor de las maneras posibles: con un sol que anticipa la primavera, las primeras mangas cortas y una multitud que paseaba entre los puestos. Como es habitual la inauguración fue a cargo de las autoridades, alcalde, regidores y hasta el presidente de las Islas Baleares (José Ramón Bauzá, residente y antiguo alcalde de Marratxí), junto a ellos estaban los responsables directos de la feria, periodistas, fotógrafos, curiosos y hasta la Guardia Civil (¿qué llevan esos señores en la cabeza?, preguntaba un niño a su padre…). Una vez realizado el trámite se pudo considerar la «fira» oficialmente abierta al público; público que , curiosamente, ya llenaba el recinto desde hacía un par de horas, multitud de gente paseando, muchos mirando y algunos comprando.

La «Fira del Fang» de Marratxí tiene algunas particularidades, la primera es la insularidad, que hace que para los artesanos peninsulares sea un riesgo, ya que conlleva muchos gastos extra, solo en parte paliados por la organización. Mallorca tiene variedad y cantidad de alfareros y ceramistas de calidad como para llenar esta y otras muchas ferias, pero la feria sería quizá aun mejor como muestra cultural si contara con una participación mayor de artesanos peninsulares y extranjeros.

Otra particularidad es que es una feria larga: dos fines de semana y los cinco días que van de uno a otro. Esto sería imposible en otras latitudes, pero Mallorca es diferente en muchos aspectos, uno es que cuenta con una extensa población extranjera, alemanes principalmente, que cuentan con tiempo y, en muchos casos, gusto por la artesanía. Esta realidad puede verse a ambos lados del mostrador, ya que Marratxí cuenta con algunos ceramistas alemanes totalmente integrados: el popular Martín Wolf, siempre con dudas entre la cerámica que le gustaría hacer y la que vende, o Christiane Henge, con uno de los puestos más variados en cuanto a técnicas que puede imaginarse: terras sigillatas, alta temperatura, rakú, cobre mate, imágenes sobre porcelana de papel, etc.

También hemos podido comprobar como, quizá por las características de los visitantes a esta feria, se ve el éxito de la venta de pequeños artículos, desde broches o colgantes hasta pequeñas piezas de decoración o funcionales para la cocina o la mesa. No obstante, como nos comentó uno de los ceramistas, en Marratxí se ve calidad en este tipo de productos, sin confundir en ningún momento el producto barato con las «baratijas». Caso aparte son las propuestas de joyería cerámica y objetos de decoración de Nuria Soley, de un rigor y calidad técnica de sobra conocidos.

Desgraciadamente también se ve algún ejemplo de lo que no se debería hacer. Me explico: no podremos quejarnos de la competencia de Ikea o de los productos chinos de «todo a un euro» si tratamos de vender piezas de cerámica sin carácter, con barro y esmaltes comerciales y sin ninguna característica que los haga especiales. Que estén hechos a mano no es suficiente, deben tener además calidad, creatividad y singularidad.

En cuanto a la alfarería, afortunadamente es algo que se sigue trabajando de forma tradicional, sin salir de Marratxi encontramos varios «ollers» que continúan ofreciendo sus producciones, tal y como las han realizado desde hace siglos. Se continúa vendiendo especialmente bien las cazuelas para cocinar, en Mallorca las «greixoneres», así como los populares «siurells».

Marratxí es, en fin, una interesante cita con la cerámica y la alfarería, especialmente indicada para conocer lo que están haciendo los talleres mallorquines (más de cuarenta en la feria), junto a representantes de Asturias, Badajoz, Barcelona, Cuenca y Toledo.

Este año se ha realizado un taller de «trencadis», a cargo de Virginia Massagué y Cristina Narbón, en el que han participado niños y acompañantes, además de otras actividades lúdicas y culturales. Se echa en falta algún tipo de actividad cerámica extra, aunque esta posibilidad, como nos dijeron desde la organización, está en proyecto. Sería muy deseable que se viera en próximas ediciones.

Por último, hay que destacar que este año se hizo un acto de reconocimiento con motivo de los treinta años de historia de la Feria, así como a Joan Amengual, finalista de los Premios Nacionales de Cerámica 2013, por su trayectoria en la producción de cerámica. Este reconocimiento se complementó con la concesión de premios:

  • II Concurso de Carteles para Bartomeu Garau Dolç.
  • Primer Premio «Benet Mas» para Christiane Hoenge, de Llucmajor.
  • Segundo Premio «Benet Mas» para Ramón Canyelles, de Santanyí.
  • Premio Local «Benet Mas» a la ollería Can Vent, de Pòrtol.

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Conversación con Xisco Tomás

A Xisco Tomás, historiador de Arte y parte imprescindible de la organización de la feria se le encuentra trabajando, de un sitio a otro de la Feria, de la feria al museo y del museo a la escuela, y otra vez de vuelta. Los días de feria son la culminación del trabajo de meses y los detalles no se pueden desatender ahora. Sin embargo, entre una tarea y la siguiente saca unos minutos para hablar con nosotros, al tiempo que continúa, incansable, organizando carteles (¡que él mismo ha diseñado!) y atendiendo a todo el que llega.

«Aquí, si el clima es favorable, la gente viene y, sobre todo, siempre hay cosas nuevas para comprar, siempre hay imaginación aparte de la cosa utilitaria, aquí en Mallorca lo de las «greixoneras» o el típico «siurell», como juguete para los sobrinos o para los nietos, es una cosa que se sigue comprando.»

Así de optimista es respecto a la situación de la feria, y no es para menos, ya que nos comenta que no cree que se haya rebajado el presupuesto para la Fira del Fang, aunque reconoce que «se debería incentivar a modo personal a los artesanos que vienen de la península. (…) Yo pienso que esta feria debería abrirse incluso a otros países. Pero esto como no sea a través de instituciones o asociaciones es más complicado.»

Esta es una feria larga, le comento: «Bueno, nos coge dos fines de semana. Las primeras ferias fueron de solo cuatro días, pero, claro, en los años ochenta había una gran afluencia de gente que iba a las novedades y lo alargaron hasta un fin de semana, más una semana entera.» (el publico, entre semana) «viene con más tranquilidad, hay quien viene cuatro y cinco veces, primero a ver, luego a seleccionar y luego a comprar, aquí hay gente a la que le gusta mucho la cerámica y este es un lugar ideal para ver lo que se está haciendo en la isla.»

«Marratxí», continúa contándonos Xisco, «es el sitio de referencia por excelencia de toda la isla, donde se conserva toda la cerámica tradicional, por algo nos llaman «terra del fang»: la tierra del barro.» «todo está conectado, la ruta, el museo, la bienal, los alfareros, la fira…, todo es una especie de conglomerado, yo lo diría como un «museo natural»

–Un museo vivo

Si, un museo natural vivo. No se puede estar en todos los sitios, pero lo interesante es visitar alguna ollería, ver lo que se produce y quién está trabajando allí. Hay alguna Ollería del siglo XIX que es una maravilla entrar dentro

–En otros sitios tienes el «centro de interpretación», para ver como era el horno o el torno…

¡Aquí es un centro de interpretación vivo!

–¿Con suficiente apoyo institucional?

Bueno, la feria la organiza el Ayuntamiento de Marratxí, el Museu del fang es del Ayuntamiento de Marratxi, la bienal la organiza el Ayuntamiento…

— O sea, que hay interés…

Es que, si no hubiera interés, sería para suicidarse. Si en este municipio no hubiera interés por la cerámica ya me dirás donde lo hay…

Desde hace un par de ediciones la Fira del Fang pasó del recinto en el que que se celebraba al que actualmente ocupa. Preguntamos a Xisco por este cambio:

«Organizativamente fue fantástico. Hay mucho más espacio para aparcar, más servicios complementarios. El anterior era un lugar cerrado y estábamos en una propiedad privada, ahora estos terrenos son del ayuntamiento y nuestros trabajadores pueden trabajar más libremente, a nuestro aire, estamos en casa…, aquello era un alquiler y era complicado, tenías que adaptarte a las normas de espacio que había, aquí puedes ampliar, hay muchos metros.»

Efectivamente, el sitio no puede ser mejor, con una zona comercial cercana, un precioso parque y sobrado espacio para carpas extra o ampliaciones. Esto nos lleva a hablar de las actividades paralelas:

«Ahora estamos haciendo por las tardes un taller de trencadís y, como este año es el 30 aniversario, durante las tardes hay un taller familiar para niños y acompañantes en el que se hacen unos paneles enormes conmemorativos del aniversario que van a quedar instalados en una zona de ocio y juegos infantiles. (…) Me encantaría que se hiciera una noche de fuego y cerámica.»

–Eso atrae mucho a la gente

–El otro día se lo decía al alcalde, aquí hay que hacer una noche de fuego y cerámica y montar un «pitote», o unos talleres de rakú…, algo que le de «fumé». (…) También, a nivel personal, me gustaría que hubiera conferencias; yo soy historiador del arte y creo que deberíamos potenciar un poco más el aspecto intelectual y cultural a través de alguna conferencia interesante, dos conferencias en diez días, o un debate, hablar, mover, hablar…

–Un resumen:

–Es un «trabajazo» hacer esta feria, empezamos con meses de antelación para que todo cuadre bien. Y es que son muchas cosas: los premios, la exposición monográfica, los cuarenta y cinco artesanos que están vendiendo aquí; en el Museu del Fang hemos incorporado una exposición de carteles de la feria, también hemos integrado una especie de monografía etnológica de «eines», de utensilios de barro. Son muchas cosas…

Efectivamente, son muchas cosas. Y muchas de ellas realizadas gracias al empuje y la pasión de Xisco y su equipo.

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BICMA 2014

La exposición de premiados y seleccionados de la V Bienal de Cerámica Internacional de Cerámica de Marratxí (BICMA) ha sido uno de los atractivos añadidos que ha tenido esta edición de la «Fira del Fang». El nivel que ha alcanzado esta bienal en su quinta edición es difícil de superar, viendo la exposición se puede comprobar que cualquiera de las piezas seleccionadas tiene calidad sobrada para conseguir un premio. Aunque finalmente no consiguieran ninguno de los tres premios otorgados, la participación española se puede considerar de auténtico lujo: María Oriza, Clara Graziolino, Juan Ortí, Rafaela Pareja, Juan Pérez, Alberto Bustos, Myriam Jiménez, Miguel Molet o Lourdes Riera, sin duda una representación de lo mejor de la cerámica española del momento y la demostración palpable de la calidad y prestigio de la bienal.

Los premiados fueron:

• Premio «Illes Balears», para Kino Satoshi, de Japón, por su obra «Oroshi 201306».
• Premio «Marratxí Terra de Fang», para Rachel Grimshaw, de Reino Unido, por «Black Lift»
• Mención de Honor para la obra «Terra Screpolata 1», del alemán Jochen Rueth.

El jurado estuvo compuesto por Lin Utzon, ceramista; Maria Ramis, ceramista; Simcha Even-Chen, ceramista y ganadora del primer premio de la IV Bicma; Joan Oliver i Fuster, comisario de exposiciones, comentarista y galerista de arte, y Joan Pere Català Roig, ceramista y profesor de la Escuela de Municipal de Cerámica del Ayuntamiento de Marratxí. Con este último, que además es uno de los responsables del premio, tuvimos la oportunidad de charlar:

— Vista la calidad de las obras. ¿Cómo se hace la preselección?

— Nos envían, a finales de diciembre, todas las solicitudes con su foto y ficha técnica, esto se pasa al departamento de cultura, que hace un listado y luego se pasa al jurado, que eramos cinco; el jurado tiene un tiempo para estudiarlas y, en una reunión, se decide cuales son, de las doscientas y pico personas que participaban y unas trescientas obras, las veinte a veinticinco seleccionadas. Una vez preseleccionadas, el autor envía la pieza y se monta la exposición para que el jurado la vea in situ.

— ¿Cual es el destino final de las piezas premiadas?

— Las piezas ganadoras pasan a ser propiedad del ayuntamiento. La idea en un futuro es que estén expuestas en un lugar específico para cerámica contemporánea, pero ahora no disponemos de este espacio y quedan, o bien almacenadas o bien en algun sitio en el que se puedan recuperar facilmente a la hora de exponerlas en un futuro. Creo que la ventaja que tiene esta bienal es que el jurado tiene libertad total, esto quiere decir que, si gana una pieza de Japón, no hay ningún problema, con todos los gastos que esto representa. (…) Tenemos la suerte de que, desde el Ayuntamiento, se nos ha dado una libertad total.

— Estoy sorprendido de la calidad general de la exposición de seleccionados ¿Como se consigue?

— Desde la primera Bienal el nivel es bueno y la participación siempre ha estado por encima de los doscientos participantes. El motivo exacto no te lo puedo decir y no creo que nadie te lo pueda decir. Lo cierto es que nos sorprende que, con una promoción relativa, no muy alta, pueda tener esta participación. Lo que si me he dado cuenta es que muchas veces participa gente bastante joven. De hecho, los dos ganadores son jóvenes. Quizá el trabajo difícil fue hacer bien la primera bienal para después gozar, digamos, del prestigio de la primera, y ahora estamos recogiendo los frutos. (…) Este año teníamos como jurado a uno de los galeristas de Palma con más prestigio, con una de las galerías que tiene más nombre, que es la galería Maneu, esto también proyecta otra visión. Por ejemplo, con la segunda pieza premiada hemos encontrado divergencias grandes, la gente que está en contacto con el mundo del arte la valora muchísimo y quienes están solo en contacto con el mundo de la cerámica la valora menos. Por eso yo pienso que está bien meter a gente que está dentro de otros campos, con visiones mucho más amplias.

— En el mundo de la cerámica a veces se oye que en los jurados deberían ser todos ceramistas…

— A veces pienso que la cerámica está un poco como en un gueto porque a veces nosotros mismos nos autolimitamos. Creo que el día en que los ceramistas rompamos algunas de estas ataduras la cerámica empezará a valorarse más de lo que se ha hecho hasta ahora.

— Por ejemplo que los ceramistas se presenten a concursos de escultura

— Eso es, no limitarse a una opción técnica, académica o cerámica, sino que pienso que incorporar otras visiones nos enriquece.

— ¿Habeis pensado llevar la exposición a otros lugares, que tenga una itinerancia?

— Logísticamente es complicadísimo, el problema que yo veo son los recursos humanos, también los presupuestarios.

Para ver las piezas ganadoras y seleccionadas se puede descargar el catálogo de la bienal (Véase sección de «Enlaces», al final de este artículo)

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Enlaces:

Fira del Fang de Marratxí

Museu del Fanf

Ruta del Fang

BICMA 2014

Catálogo de la Bienal Internacional de Cerámica de Marratxí 2014

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