Esmaltes celadón

by Infocerámica
Celadon dinastia Yuan

Celadón Dinastía Yuan. Siglo XIV.

La profundidad, sutileza y variedad de los esmaltes Celadón los han convertido en uno de los más populares entre los ceramistas de todo el mundo. Maite Larena nos aporta algunas de las claves para conocerlos más en profundidad 

Texto: Maite Larena (extractos y referencias de varios autores)

Los vidriados como Celadones, temmoku y vidriados saturados de hierro pueden ser formulados a partir de la misma base de vidriado feldespático variando las cantidades de óxido de hierro.

Una base de celadón sin ningún colorante es usualmente clara, pero pequeñas adiciones de hierro (del 0,3 al 3 %) y en atmósfera reductora, cambia el vidriado desde azul-verde hasta verde. Añadiendo 4 % de hierro resultan tonos verde oliva y altas concentraciones entre 5 y 12 %, crean la clase de vidriado llamada temmoku. Concentraciones entre el 12 y el 20 % produce vidriados saturados de hierro.

Los celadones son una de las pocas categorías de vidriados cuya base está muy a menudo dentro de los límites de un vidriado estable. Suelen tener alto contenido en óxido de calcio, y a menudo en potasio, bajo contenido en alúmina, y con aceptables límites de sílice. Suelen ser vidriados fuertes, duraderos y estables.

Las tablas de recetas de celadones muestran que suelen tener entre tres y cuatro componentes fundamentales: feldespato, carbonato de cal, cuarzo y caolín.

Cerámica de Takeshi Yasuda

Takeshi Yasuda. Celadón “Hielo roto”, 2006. Exposición “Celadon, a mysterious glaze practised by contemporary potters”, en la galería Loes & Reinier, Deventer, Holanda

La calidad del color del celadón, si verde o azul, depende del tipo de caolín, del feldespato y de la cantidad de hierro utilizado. Y solo la correcta combinación de feldespato, caolín, cuarzo, carbonato de cal, pasta utilizada y adecuada cocción, producirá el elusivo azul celadón.

Hay celadones azules y celadones verdes. La presencia de potasio promueve el color azul, pero se ha demostrado que la presencia del sodio también, aunque las tonalidades serán ligeramente diferentes uno de otro. Ambos basan su coloración en gran medida en la cocción reductora. Por ejemplo, para buen color en los celadones azules, es precisa una fuerte reducción, si no, virarán a tonos verdes o grises.

La utilización de sílice de muy fina granulometría (325 o 400 mallas) favorece la coloración azul. La sílice natural promueve efectos azules y posibilita el azul “chun”, verdaderamente difícil. En algunos casos llama la atención la presencia de pequeñas cantidades de óxido de fósforo en forma de cenizas de madera o cenizas de huesos, que se cree que ayuda en la creación de estos esmaltes opalescentes “chun” azules.

Como se ha indicado, otro de los ingredientes de los celadones es el carbonato de calcio, y aunque hay muchos tipos, si bien no parece ser determinante. El óxido de calcio es el fundente preferido en los celadones porque blanquea el hierro y ayuda a producir colores sutiles de este elemento.

Cerámica Celadon Maebyeong

Jarrón “Maebyeong” con decoración de grullas entre las nuves. Época Goryeo, siglo XII. Celadón. Alto, 39,1 cm. Museo Nacional de Corea (© National Museum of Korea). De la exposición “Earth, Fire, Soul. Masterpieces of Korean Ceramics”, en el Grand Palais, París

El soporte o pasta sobre la que se aplica el celadón es importante. No se obtiene el mismo resultado sobre porcelanas que sobre greses.

Es importante el grosor de la capa aplicada: una aplicación demasiado delgada puede producir un vidriado claro sobre porcelana y un vidriado gris sobre gres.

El uso de caolín de bajo contenido en hierro y titanio favorece los azules. También se puede usar una ball-clay.

Hay numerosas maneras de obtener celadones azules. La más sencilla es con alto contenido en sílice, alto en calcio y bajo en alúmina. Las bases con baja alúmina son conocidas por producir colores brillantes, y esto ocurre también en los celadones. Incrementando la alúmina, el celadón será más verde, aunque a veces se encuentran celadones azules con contenido medio de alúmina (en ausencia de titanio).

Cerámica de Fukami Sueharu

Fukami Sueharu. “Box #8”. Porcelana con esmalte celadón, 2002. 22,3 x 13,3 x 13,3 cm. Exposición “Imaging the Box”, Galería John Mirviss, 2002.

Pequeñas cantidades de bario (1 a 2 %) puede ayudar a conseguir celadones azules.

Otra manera de conseguir vidriados azules transparentes en bases celadón es añadir colorantes azules comerciales. No son verdaderos celadones ya que contienen, por ejemplo, cobalto en lugar de hierro, pero en este caso no será preciso cocer en reducción.

Los celadones verdes son más fáciles de conseguir, aunque también es preciso cocer en atmósfera reductora. Se puede hacer celadones verdes con algunas de las mismas recetas base que dan azul, aumentando la cantidad de hierro añadido (del 1,5 al 4%). Los celadones verdes tienden a tener ligeramente un poco más de alúmina y menos sílice que los azules. Como los celadones azules, también se pueden obtener en oxidación por adición de colorantes industriales verdes.

cerámica de Masamichi Yoshikawa

Masamichi Yoshikawa. “Kayoho”, 2012. Porcelana con esmalte celadón. 25 x 29 x 28 cm.

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Los primeros vestigios de los esmaltes celadón, en origen conocidos como “qingci”, se pueden encontrar en la cerámica realizada en el estado de Yue (475–221 a. C.), la actual provincia de Zhejiang (China), aunque fue a partir en la dinastía Song (960-1279)cuando se llegó a la cumbre del refinamiento. El término “celadón, utilizado en Occidente, parece que fue utilizado por vez primera en el siglo XVII, en referencia a una obra de teatro que hacía furor en la época: “La Astrea”, de Honoré d’Urfé, en la que aparecía un pastor llamado Celadón, que vestía con verdes cintas colgando de su chaqueta. Aunque hay otras teoría, como que proviene de una corrupción del nombre del famoso sultan “Saladino” (Salah ad-Din), que en 1171 envió cuarenta piezas de cerámica a Nur ad-Din Zengi, Sultan de Siria.

La segunda parada en la historia del celadón pasa por Corea, donde durante los cerca de cinco siglos de la dinastóa Goryeo (918-1392), el celadón fue la joya de las colecciones de la aristocracia. Aunque en un principio la influencia china tuvo gran importancia, a partir del siglo XII se comenzó a desarrollar una cerámica de claras raíces coreanas, cuya aporación fue la utilización de incrustaciones.

En Japón la utilización del esmalte celadón fue consecuencia de la tradiciónal influencia en la cerámica japonesa de los modelos de la cerámica china, especialmente importante en el desarrollo de los celadones japoneses fue el intento de reproducción de las cerámicas de la dinastía Song. Durante el siglo XVII en la zona de Arita se comenzó a utilizar el celadon convinado con la decoración blanca y azul, tradicional de esta zona, siendo este uno de los casos en que los alfareros japoneses aportaron un toque personal al uso del celadón (aunque es posible ver piezas similares también en Corea).

Wladimir Vivas

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2 comments

Ana-Belén Montero 21 de febrero de 2017 - 21:51

Fantástico artículo muy detallado y completo sobre los celadones. Muchas gracias!

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Infocerámica
Infocerámica 22 de febrero de 2017 - 06:32

Gracias Ana Belén, el mérito es de Maite Larena

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