
Nuria Figueiredo. Galería Panartería, Madrid.
El pasado fin de semana pudimos asistir a la feria de cerámica contemporánea de Madrid, cerARTmic, una cita que llega a su tercer año mejorando la oferta cerámica que encontramos en sus stands, de la mano de destacadas galerías, principalmente de Madrid
La cerámica, por fin, ocupa su lugar en las galerías
Wladimir Vivas
Amenudo, los visitantes de las ferias de arte olvidamos que, ante todo, la función de una feria es vender. Es cierto que las grandes ferias tienen un componente de evento cultural, y que suelen ser como un termómetro que mide la actividad artística del momento. En el caso que nos ocupa hay varios componentes que a considerar: es necesariamente una feria modesta, pequeña en tamaño y en número de galerías, y además, solo dos de las 16 galerías tienen una dedicación exclusiva a la cerámica artística actual.
Estos dos aspectos son los que finalmente dan a esta feria su identidad. Y eso no tiene por qué ser negativo, está bien que la feria no sea excesivamente amplía, si esto se acompaña de una estricta selección. Y el hecho de que los galeristas no sean especialistas en cerámica contemporánea puede dotar de aire fresco al panorama, ya que muchos de los artistas no son los habituales en el “circuito” de la cerámica contemporánea.
Después de un recorrido por las salas la sensación es que las galerías de arte presentes se han tomado en serio la selección. Los artistas están, en su mayoría, comprometidos con la cerámica como medio de expresión. Se sigue echando en falta una mayor presencia de los nombres imprescindibles cuando se habla de cerámica contemporánea en nuestro entorno: desde Claudi Casanovas a Madola, Enric Mestre, María Bofill o Ángel Garraza, por hablar solo de los que se pueden ver en galerías y ferias de arte de todo el mundo.
El problema de la escala de la feria es que si solo hay 16 galerías, no se puede permitir que haya ni una sola que baje el nivel, y en cerARTmic hay más de una. Es evidente que toda experiencia artística admite múltiples lecturas; sin embargo, la apelación a la mirada personal o a la subjetividad no debería servir para eludir una evaluación crítica de la calidad de las obras. Hay ocasiones en las que la debilidad conceptual, la pobreza formal o la falta de exigencia técnica resultan manifiestas.
En cualquier caso, es una buena noticia que esta feria se vaya consolidando, que las galerías entiendan cada vez más el entorno creativo de la cerámica y que se vaya haciendo un lugar en el calendario cultural de Madrid. Quizá sea el momento, después de tres ediciones, de subir el listón, buscar la participación internacional y atraer la visita de coleccionistas de todo el mundo.
Este año el stand que ha destacado de forma especial es el de la sala madrileña La Mínima Gallery, una de las pocas galerías especializadas en cerámica, que ha traído una muestra de los últimos trabajos en cerámica de Mariscal. Una propuesta ganadora y novedosa que, no obstante, pone en valor el carácter tradicional de la obra cerámica.

Marina Garijo. SAMA Art Gallery
Como en ediciones anteriores se pudo ver el espacio dedicado a la artesanía de Castilla-La Mancha, con obras en cerámica de Adrián Peño Gallego y Fernando Alcalde Triguero. Paralelamente se ofrecieron demostraciones de técnicas de cerámica a cargo de Ángel Peño Gallego, Isabel Vernon Pinel, Vladimir Oscar de la Rosa Elisea y Berta López Díaz.
También se pudo ver un espacio dedicado a la madrileña Escuela de Cerámica de La Moncloa, con obras de alumnos de los diferentes talleres, como Estrella Aguado, Violeta Arenas, Nuria Blanco, Gabriela González Pichel, Pilar Recuenco, Oriol Segarra, María Trillo y May Yoshikawa.
El recorrido por las galerías nos lleva a la obra de Noemi Iglesias Barrios para MPA, en la que la tradición de creación de flores de porcelana se utiliza para desarrollar un proyecto más conceptual, en trono a la autoría y las emociones. La galería Panartería ofreció un stand dedicado íntegramente a la obra de Nuria Figueiredo. Jacinto de Manuel y Sophie Aguilera compartieron con sus esculturas el espacio de Twin Gallery.
Pott Gallery mostró un grupo de sus más destacados artistas, como Jihyun Kim, Lucas Nicolao o Pablo Canivell, entre otros. A su lado, la galería Espacio Mínimo presentaba también una selección de obras de Anne Berning, Mauro Piva, Nono Bandera, Elena Blasco y Liliana Porter. Arias Rego Contemporary participó con un heterogéneo grupo de artistas, entre las que destacan las obras de Ana Nance, que dialogan con la alfarería, la tradición y la memoria.

Mariscal. Pieza realizada con la colaboración de Juan Manuel Romero Medina. La Mínima Gallery.
Ana Rod y Aram Ríos están representados por la prestigiosa galería Materna y Herencia, de Madrid. Y no menos prestigiosa en el panorama madrileño es la Galería de Arte A Ciegas, que trajo una estupenda muestra de Cristina Ortega, Marco Pardo y Rubén Polanco.
El artista venezolano Cristobal Ochoa ocupó en solitario el espacio de la Galería Tönnheim (Madrid). Proyecto H es una galería con una proyección muy internacional, con sedes en Madrid y México, que ha participado en esta feria con una selección de obras en cerámica de Ana Daganzo, Livia Marin, y Paloma de la Cruz.
SAMA Art Gallery hizo una propuesta visualmente exuberante, de cromatismo vibrante y referencias a la cultura pop, de la mano de Iván Prieto y Marina Garijo.
Y por último, Caotics presenta la obra de dos ceramistas: Marta Lorca, con sus vibrantes esculturas, y Laura de Lorenzo, que trae una selección de grandes vasijas, marcadas por una extraordinaria vitalidad formal, heredera de la tradición del concepto “vessel” como quintaesencia de la cerámica.

Iván Prieto. SAMA Art Gallery.

Fernando Alcalde Triguero. En el espacio Castilla-La Mancha. Legado Artesano.

Laura de Lorenzo. Caotics.

Liliana Porter. Galería Espacio Mínimo.

Noemí Iglesias Barrios. MPA.

Nuria Blanco. “Movimiento Interno”, 2026.

Sophie Aguilera. Twin Gallery.

Violeta Arenas. “Recorrido-Cabeza-Mapa-Humo”, 2024
Queda prohibida la reproducción del texto y fotos sin permiso expreso. Fotos: Infoceramica, cerARTmic y Escuela de Cerámica de la Moncloa


