Cerámica Yayoi

by Infocerámica

Vasija de período Yayoi (ca. Siglos II a IV), región de Kinki. Pieza hecha con churros y “paleteada”, con marcas de cocción y decoración incisa e impresiones de conchas. Alto, 27,3 cm. (Foto: MET Museum, New York).

A continuación el periodo Jomón, y con una continuidad y evolución estilística y técnica, y solapándose en algunos puntos de Japón, se desarrolló el conocido como período Yayoi, aproximadamente del 300 a. C. al 400 d. C., que aunque más desarrollada en algunos aspectos, tiene un carácter y formas marcadamente funcionales, quizá debido al desarrollo de los cultivos, especialmente del arroz, que tuvo lugar en esa época

 

La cerámica y la agricultura

Wladimir Vivas

 

En 1884 se descubrió una vasija en el yacimiento de conchas de Mukogaoka (Mukogaoka-Yayoi, prefectura de Tokio). Aunque se consideró que la delgada pared de esta vasija era similar a la del «tipo Omori» (período Jōmon tardío), su forma y el color rojizo de su superficie sugerían un origen diferente. Se le dio el nombre de “Cerámica Yayoi” por el lugar donde se encontró.

En el período que comienza unos 350 años a. C. tienen lugar en Japón dos acontecimientos de vital importancia histórica, que probablemente van unidos: por un lado tenemos la llegada de conocimientos sobre la agricultura del arroz. Como ocurrirá de forma habitual en la cultura japonesa estas nuevas tectologías provienen de China y Corea, por lo que su desarrolló fue de Sur a Norte. Por otro lado, unos seiscientos años más tarde, ya se comienzan a desarrollar sociedades basadas en clases, que siglos después se convertirían en el sistema imperial, que rige actualmente.

La forma en que el desarrollo de la agricultura influyó en la cerámica se puede ver de inmediato en el aumento de la escala de las piezas. Obviamente, la necesidad de almacenamiento de grano hizo que las cerámicas de estilo Jomon fueran evolucionando y aumentando de tamaño. Estos cambios estilísticos se extendieron de forma rapidísima, lo que hace pensar a los arqueólogos que la expansión de esas nuevas sociedades se produjo debido a una emigración, tanto de comunidades como individuales, que ya traía esas tecnologías totalmente integradas.

Lo que ocurrió en el Japón más occidental con el pueblo Jomon sigue siendo un enigma: ¿fueron absorbidos por las nuevas culturas agrícolas, o fueron exterminadas por estas culturas, mejor preparadas y con mayores conocimientos del uso de los metales? Lo que sí se sabe es que en otras regiones parecen haber convivido ambas formas de vida durante siglos.

Las cerámicas Yayoi eran objetos de barro cocidos a baja temperatura, que todavía se modelaban mediante el sistema de “churros”, aunque ya se intuye que quizá se utilizaba algún tipo de torno o sistema de giro para repasar las piezas. En general se percibe un avance técnico respecto al periodo Jomon, especialmente por la ligereza de las piezas, aunque también se detecta un mayor conocimiento o especialización en la cocción de las piezas, que aunque sigue siendo a “fuego abierto” es en general más controlada que la desarrollada en el periodo anterior.

Además de piezas de uso alimentario, se descubrieron también otras de uso ritual, incluidas las grandes vasijas que servían como urnas para conservar los huesos de los difuntos. En cuanto a las formas y la decoración, la cerámica Yayoi se caracteriza por su sencillez, aunque se empieza a desarrollar el uso de símbolos, tanto abstractos como figurativos. Estos símbolos podían estar tallados en la superficie, pero también pintados.

Como es natural, la cerámica estaba muy relacionada con otras manufacturas, como el bronce o la talla. La tradición de utilizar dibujos incisos en las vasijas “Kinai” incluía figuras de animales, como ciervos, peces o pájaros, pero también de edificios, lo que supuso una valiosa fuente de conocimiento sobre la forma de vida de estos pueblos; lo mismo se puede decir de las figuras humanas, que solían estar utilizando armas o herramientas. Estos dibujos se encontraban también en las campanas de bronce, aunque con algunas diferencias muy peculiares, como el hecho de que en las cerámicas los ciervos representados eran habitualmente machos, mientras en las campanas solían ser hembras. Para algunos expertos esto está relacionado con el hecho de que en las artesanías de esa época en todo el mundo, la fundición de campanas estaba hecha por hombres (en un porcentaje del 100 por 100), sin embargo, la cerámica se estima que estaba hecha por mujeres en el 81,5 por 100 de las veces.

Dibujos incisos de las vasijas “Yayoi”: personas, animales y una construcción. (“Nihon no Genshui bijutsu”, vol. 3 (Tokyo: Kodansha, 1979), pp. 70-71.)

En otras ocasiones la decoración venía dada por los diseños grabados en las maderas con las que le “paleteaba” la superficie de la pieza durante su conformación, del mismo modo que hoy en día se sigue haciendo. Esto puede parecer anecdótico, pero denota un intento de reducir el esfuerzo en la elaboración de las piezas, y en muchos casos evitar la necesidad de tener que retocar, afinar y tratar la superficie de la pieza, que ya quedaba decorada en el propio proceso de fabricación, gracias los motivos grabados en la paleta.

Es entonces, en el periodo Yayoi tardío, cuando se empiezan a ver también algunas marcas que se repiten en diferentes piezas encontradas en yacimientos cercanos unos de otros, lo que sugiere que quizá podrían ser marcas o firmas de la artesana (o el artesano) que las creaba. Este detalle empieza a corroborar la idea de talleres especializados. Esto se localizó principalmente en la región de Kinai (la actual región central de Japón), donde también se encontraron motivos provenientes de la cultura china, como figuras de dragones.

En las últimas épocas de la tradición Yayoi, ya se empezaba a vislumbrar el cambio al siguiente periodo (Kofun), aunque, dado que este cambio fue gradual, le daremos un espacio propio en el siguiente artículo, dada la importancia de las conocidas figuras Haniwa y la cultura de los túmulos.


Cerámica de tipo “Nozawa”, período Yayoi medio. Alto, 18 cm.

Vasija Yayoi con decoración incisa y marcas de la cocción, c. 100-300 d. C. Alto, 25,4 cm. (Foto: MET Museum. Public Domain).

Vasija Yayoi con decoración de cuerdas. 27 × 22 cm. Región de Kanto (Japón). (Foto: The Queensland Government’s Gallery of Modern Art. Australia).

Vasija Yayoi con impresiones y pigmento rojo. 31,4 × in x 26,5 cm. The Portland Art Museum. (Foto: Dominio público).

Vasija Yayoi con decoración de cuerdas y mancha de la cocción. c. 100 a. C. – 100 d. C. 29,8 × 19 cm. The Cleveland Museum of Art.

Vasija Yayoi con decoración incisa y pigmento rojo. Alto, 28,7cm. Colección particular.

Vasija Yayoi del periodo medio (200 a. C. – 100 d. C.). Alto, 29,2 cm. Colección particular.


BIBLIOGRAFÍA:

The Rise of a Great Tradition. Varios Autores. Japan Society, New York, 1991.
Inside Japanese Ceramics. Richard Wilson. Weatherhill, New York & Tokyo, 1995.
Arte asiático. Varios Autores. H. F. Ullmann, Potsdam (Alemania), 2006.


Queda prohibida la reproducción del texto y fotos sin permiso expreso. Las fotografías provienen de diferentes medios y del archivo privado de Infoceramica. Si alguien encuentra conflictos respecto a los derechos de reproducción de alguna imagen, por favor, póngase en contacto con Infoceramica 


 

Quizás también te interese

Esta web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Asumimos que estás de acuerdo con esto, pero puedes desactivarlas si quieres. Acepto Más información